El ambiente perfecto para cada servicio
Un restaurante donde la luz, el sonido y la temperatura cambian solos entre el brunch y la cena. La cocina se centra en cocinar, el espacio se gestiona solo.
Qué puede hacer
Un restaurante donde la luz, el sonido y la temperatura cambian solos entre el brunch y la cena. La cocina se centra en cocinar, el espacio se gestiona solo.
Ambientes que se transforman
La misma sala pasa de un brunch luminoso y acústico a una cena íntima con un solo comando o de forma programada.
Climatización que no se nota
Ningún comensal tiene frío ni calor. El sistema compensa la ocupación, la cocina abierta y la puerta que se abre cada dos minutos.
Eficiencia en la operativa
Luces, música y clima programados por servicio. El equipo no pierde tiempo configurando el espacio entre turnos.
Terrazas inteligentes
Toldos que se despliegan con el sol, calefactores que se activan con la temperatura, iluminación que cambia al anochecer.
Seguridad sin fricción
Cámaras, control de accesos para almacén y cocina, detección de humos y alertas automáticas. Todo conectado al móvil.
Escuchar al espacio
Datos de ocupación, consumo energético y uso por franja horaria. Información real para ajustar turnos, carta y horarios.
Un día en este espacio
Preparar la sala
Las luces de cocina se encienden al máximo, las de sala en modo limpieza. La ventilación forzada renueva el aire de la noche anterior. El equipo trabaja con la iluminación funcional que necesita — sin perder tiempo buscando interruptores ni ajustando nada manualmente.
Servicio de brunch
El restaurante abre y la escena cambia sola. La iluminación pasa a tono cálido-natural, los estores se ajustan para dejar entrar luz solar sin deslumbrar y suena una playlist enérgica a volumen moderado. En la terraza, el toldo se despliega porque el sol ya incide en las mesas. La climatización compensa la puerta que se abre cada dos minutos.
Entre servicios
Cierra el servicio de comidas. Las luces bajan a mínimo, la climatización entra en modo ahorro y el equipo de limpieza trabaja con iluminación funcional. La cocina mantiene su ventilación para la preparación de la cena. El consumo energético cae un 60% respecto al servicio activo.
Servicio de cena
Un solo toque y todo cambia: luces tenues en tonos ámbar, música jazz a volumen bajo, velas electrónicas en cada mesa. El toldo se ha recogido, las luces exteriores crean un perímetro cálido en la terraza. El chef se preocupa de cocinar, no de bajar persianas. Al cerrar, el sistema apaga todo, activa la alarma y envía el resumen de consumo del día.
Tecnología aplicada
Servicios que dan inteligencia a este tipo de espacio.