De la conversación al espacio que piensa
No hay dos proyectos iguales, pero todos siguen el mismo principio: diseñar antes de instalar, integrar antes de improvisar, acompañar después de entregar.
Todo empieza aquí
Una reunión para conocer el proyecto. Sin compromiso, sin presupuesto sorpresa. Solo entender qué tipo de espacio es, en qué fase está, quién lo va a habitar y qué se quiere conseguir.
Si hay equipo de arquitectura o interiorismo, lo ideal es que estén presentes. Cuanto antes nos incorporemos al proyecto, mejor será el resultado y menor el coste.
Analizamos la información, evaluamos qué tiene sentido para ese espacio y ese presupuesto, y preparamos una propuesta tecnológica a medida.
Duración: 45-60 minutos
Diseñar antes de tocar un cable
Estudiamos los planos, el programa funcional y las necesidades de quien va a habitar el espacio. Diseñamos un ecosistema tecnológico completo: qué sistemas, dónde, cómo se conectan entre sí y qué experiencia van a generar.
- Proyecto tecnológico completo con planos de preinstalación
- Listado de sistemas y dispositivos
- Esquema de automatizaciones propuestas
- Presupuesto desglosado
- Calendario de ejecución coordinado con la obra
Duración: 2-4 semanas según complejidad
Ejecutar exactamente lo diseñado
Nos coordinamos con el equipo de obra para que la preinstalación y la instalación se ejecuten en los momentos correctos del calendario de construcción. No improvisamos, no llegamos tarde, no abrimos tabiques que ya están cerrados.
- Preinstalación eléctrica (cableado, canalizaciones)
- Cierre de tabiques (verificar que todo está dentro)
- Primera fijación (mecanismos, cajas)
- Segunda fijación (dispositivos finales)
- Programación y pruebas
Duración: La que dure la obra. La parte tecnológica se concentra en los últimos 1-2 meses.
Un espacio que funciona desde el primer día
Programamos cada automatización, probamos cada sistema y entregamos un espacio completamente operativo. No hay "esto ya lo arreglaremos después."
- Todas las automatizaciones funcionando
- Escenas configuradas según las preferencias del habitante
- Formación presencial para quien va a vivir o gestionar el espacio
- Documentación del sistema
La entrega no es el final
Un espacio inteligente evoluciona con las personas que lo habitan. Las rutinas cambian, llegan nuevas necesidades, la tecnología avanza.
- Monitorización del sistema
- Resolución de incidencias
- Actualizaciones de software
- Ajustes de automatizaciones
- Planificación de evolución tecnológica
Si algo falla, el cliente llama a Alma — no al arquitecto. Los problemas técnicos post-entrega los resolvemos nosotros. La relación del estudio con su cliente queda protegida.